jueves, 25 de agosto de 2016

Paranoias emocionales (II)

La paranoia emocional consiste, básicamente, en que una emoción concreta, la que sea, condicione todos tus puntos de vista en relación a un asunto, y se convierta en filtro único a través del cual enfocarlo.

La paranoia emocional puede durar minutos, horas, días... o años

La paranoia emocional campa a sus anchas en las relaciones afectivas con algún componente de conflicto, o en las cuales la comunicación no es muy fluida

La paranoia emocional es reduccionista por naturaleza, nos distrae de la complejidad y nos arrastra hacia la idea de reducir la relación con una persona en concreto a esa emoción sobredimensionada.

Una paranoia emocional que no se detecta y se mantiene en el tiempo puede hacer estragos cualquier relación.

Salir de la paranoia emocional implica:
-Reconocer la emoción que nos ha colonizado.
-Reconocer que esa emoción nos ha colonizado el pensamiento de forma exagerada, irreal, paranoica. -Devolverle al conflicto, situación, etc, su complejidad: ponerlo en contexto (contexto amplio, temporal, que incluya las diferentes veces en que se ha tenido esa misma paranoia emocional, porque suelen ser recurrentes)
- Ponernos en contexto a nosotras mismas: Cómo actuamos en general, más allá de ese conflicto concreto, cómo son nuestras otras relaciones. Qué otras emociones nos dan contrapunto, qué otras relaciones nos dan equilibrio.
- Ponerle palabras a la paranoia, sacarla fuera, explicarse.
- Descansar las emociones vinculadas a esa relación, ya sea mediante distancia física, psicológica, o ambas.
- Centrarse en otras relaciones, y en otras actividades
- Retomar el tema después del descanso, ya con perspectiva, y sin paranoia. Tatuarlo mentalmente para prevenir su repetición

Un asunto importante relacionado con este es el de la memoria emocional. Es como el vaso medio lleno o medio vacío, pero aplicado a los recuerdos. Hay personas que tienen memoria emocional negativa, tienden a fijar las emociones negativas de las relaciones. De forma que su estado natural es la desconfianza. Las personas que fijan las emociones positivas o bonitas más que las negativas, se arriesgan a ser muy comprensivas en lo que a agravios se refiere. Pero si los agravios están ahí, quizá salten de repente, en forma de paranoia emocional. Lo peor de la paranoia emocional es que provoque daños, del tipo que sea, a quien sea.

Seguimos investigando




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