domingo, 10 de febrero de 2013

Esquizofobia


Esquizofobia: "Dícese del trastorno cuya manifestación más evidente es el miedo paranoico hacia las personas que sufren, o han sufrido, algún tipo de paranoia". Expertos en psicopatología afirman estar muy impresionados con el descubrimiento de esta nueva y extraña fobia, detectada por el colectivo PTV (paranoicos de toda la vida), cuyos miembros se encuentran a menudo cautivos de una confusión insólita entre locura, cordura y loquer@s.

 PTV envía el siguiente manifiesto, que difundo:

 MANIFIESTO

Si nosotros, últimos monos de la pirámide social, pocas veces invitados a las fiestas de la democracia, decidimos manifestarnos, no les quepa duda de que la manifestación será clínica. De momento. Clínicamente reportamos la existencia (comprobable por observación empírica y continuada, según métodos cualitativos de última generación), de un extraño fenómeno psicosocial: La reacción paranoica a la paranoia. Creemos que puede ser un esperanzador caso de empatía, una modalidad desconocida hasta ahora de ponerse en la piel del otro. Comprobamos en el sedado transcurrir de nuestras vidas interiores que la empatía es escasa, y por tanto patológica. Puesto que nos resulta difícil dejar de aspirar a que las personas humanas lleguen a comprendernos, todo aquello que tenga que ver con la empatía nos agrada.

Es por eso que anunciamos públicamente el descubrimiento de este trastorno, con júbilo y felicidad de saber que, en el fondo, el estigma no existe, sería absurdo seguir creyendo en él sabiendo como sabemos ahora que el mundo se divide entre esquizofrénicos y esquizofóbicos, no entrando a permitir que minuciosos análisis epistémico-sintomatológicos nos enzarcen en estériles discusiones sobre quién es más esquizo. Por ahí sí que no, no presumiremos de competitivos. Faltaría más.

FDO: PTV (Paranoicos de Toda la Vida)

Reflexión personal: se aprende un montón durante las paranoias. Mientras los demás andan a sus cosas, tú estás preparándote mentalmente para todo tipo de catástrofes (entre otras vivencias varias), viviéndolas en dosis homeopática en el plano de lo tangible, pero en sobredosis en el plano de lo posible. La idea es que, si se materializan, de alguna forma ya estás de vuelta, quedándote el consuelo de poder decir aquello de "ya lo decía yo, ¿ves como era cierto?" Los paranoicos de toda la vida tenemos un cierto don adivinatorio, que no tiene ciencia ni misterio alguno. Consiste en tener muy presente aquello de que la Historia se repite, con lo que cualquier asunto turbio que ya haya sucedido, puede volver a suceder, y te puede pasar a ti. La memoria histórica de nuestro colectivo no da para muchas alegrías.  Con este esquema simple, problematizamos la realidad de forma tirando a compleja, pues nunca estamos del todo seguros de cuál es la información más relevante, cuando todo parece serlo. Ahora bien, no es cierto que tengamos varias personalidades, ni que nos sobrevenga amnesia después de un viaje, eso son chorradas peliculeras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario